martes, 19 de agosto de 2008

Nada es para siempre

Poco a poco vamos haciéndonos mayores, casi sin darnos cuenta. Mirando hacia atrás, vemos que los recuerdos son evocados por pequeños detalles, por diminutos objetos que nos muestran lo que fuimos y, desgraciadamente, ya no seremos. Es el paso del tiempo.

Meses atrás, revisando una caja de madera en la que mi madre guarda viejas fotos, vi mi cara con casi veinte años menos... Era una fotografía tipo carnet, con mi cazadora vaquera, mi tupé y mis ganas de comerme el mundo. Debajo de la cazadora, sin quererlo, asoma una camiseta con un anagrama. Por aquel entonces, como a cualquier joven, mi mundo se movía básicamente entre mis amigos y la música. Y en este segundo aspecto, para mí, sólo existía una banda: Los héroes del silencio. Probablemente el mejor grupo de rock que haya dado este país jamás.

Reconozco que, tras la salida de su último LP: Avalancha, dejaron de interesarme. La razón no la sé, pero imagino que el estilo más metalero de este último disco me alejó un poco de ellos. Un alejamiento que, involuntariamente, llevó al distanciamiento más absoluto por la separación del grupo tras la gira posterior. Los egos entrechocan, como en tantas otras cosas...

La visión de la foto me llevó a recordar los conciertos a los que asistí con mis amigos (¿dónde estabais todos el pasado octubre?), aquellas fiestas con su música de fondo, aquellas sesiones en solitario en casa mientras los libros me ayudaban a evocar lugares extraños... Veinte años menos...

No mucho tiempo después, como queriendo volver a esa juventud perdida, reescuché los CD's dejandome sumergir de nuevo en su magia. Una magia que pude (gracias a Dios, al maldito parné o vaya usted a saber qué) volver a vivir en directo en el último concierto, ya veremos, de los Heroes. Eso sucedió el 27 de octubre de 2007 en Cheste y, aunque me hubiese gustado, nada fue lo mismo... Nada es para siempre.

PD: En breves fechas Bunbury editará su nuevo disco Hellville de Luxe.
PD2: Una próxima entrada rememorará la/mi crónica de ese concierto y su anterior/posterior caos.

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